Penosita + Con el aire que lleva la molinera

La pandereta era el instrumento de las zonas más aisladas, donde era difícil encontrar músicos profesionales como gaiteros y dulzaineros y el baile era amenizado por los propios vecinos. La Montaña Palentina fue una zona especialmente rica en toques de pandereta y tambor montañés. De hecho, toda  la montaña muestra unas características similares, tanto el Sur de Cantabria, como el Noroeste de Burgos y el Norte de Palencia (la zona de influencia de Reinosa). Desgraciadamente la tradición se ha perdido casi por completo en Palencia y Burgos (aunque han quedado buenas grabaciones) pero en la zona cántabra la está siendo renovada con jóvenes generaciones de intérpretes.

 En este tema hemos tomado un ritmo de tamboril de la Montaña Palentina y le hemos añadido  letras. Las cuatro primeras estrofas son tradicionales, las últimas son adaptaciones nuestras de poemas compuestos por el filósofo y poeta Jorge Riechman, a quien va nuestro agradecimiento. Lo interpretamos con un pandero cuadrado haciendo el ritmo del tamboril y con las  cucharas. El uso de las cucharas como instrumento de percusión es una costumbre  común en lugares tan dispares como  Castilla, Turquía o Irlanda.

La segunda parte del tema es una canción recogida en el Cancionero de Olmeda como una nana, pero posee un sugerente ritmo de seguidilla que tocamos muy lento acompañándolo de la darbouka. Este instrumento, aunque fue tocado en la Península Ibérica, fue traído por los musulmanes  y es más propio del folclore del Norte de África. Sin embargo, empasta a la perfección con la sonoridad del rabel.

Esta canción posee una sonoridad que podemos llamar “aflamencada” o ·moruna” que se debe a la escala que posee: el modo de mi o escala frigia, muy habitual en la música tradicional castellana y también en el flamenco. Desgraciadamente, tanto la música clásica  como el pop han olvidado estas sonoridades, por ello  tendemos a modificar  las melodías tradicionales, olvidando los modos y  haciéndoles perder parte de su belleza.

Aquella penosita /que bien peinada va

qué pelo negro lleva, /quién se lo peinará.

 Se lo peina un artillero/ que ha venido de Alcalá.

 Amante por amante /dueño por dueño,

no hay amor en el mundo /como el primero.

 Manzanita colorada /como no te caes al suelo,

toda mi vida he andado /por alcanzarte y no puedo.

 No te quiero atadito /ni siquiera en broma,

la que a su amor encierra /todo malogra.

Libre yo te quiero libre /compañero, compañero.

Yo quiero que me quieras/ como tú sabes bien:

lento, dulce y suave/ como hay que querer.

 Libre yo te quiero, libre/compañero, compañero,

libre porque vivo, libre /como la nube en el cielo.

 

Con el aire que lleva

la molinera (bis)

con el aire que lleva

muele la rueda,

con el aire que lleva

muele la harina

Siete pares de mulas

siete aradores (bis)

siete chicos que roban

los corazones. (bis)

 Esquilones de plata

llevan los bueyes (bis)

dónde vas niña mía

de sol y nieve. (bis)